Proyectos

Resiliencia territorial en la Amazonía peruana desde una perspectiva ambiental y de justicia social. Estrategias Comunes, Gobernanza Ambiental, Capacidades Locales y Diálogo Político

Áreas : Recursos naturales, industrias extractivas y conflictos sociales
Investigador/es responsable/s : Manuel Glave
Tiempo de ejecución:septiembre 2025

Presentación

Para octubre de 2027, dos paisajes amazónicos prioritarios en Perú (Manu – Tambopata; Nanay – Allpahuayo Mishana) tendrán una mayor resiliencia territorial a través de la generación de conocimiento estratégico, el diálogo inclusivo y el fortalecimiento de la gobernanza ambiental, incluida una mejor gestión de las áreas protegidas y las reservas indígenas.

El proyecto tiene como objetivo fortalecer la capacidad de las comunidades locales para ejercer una mayor agencia en la gestión de sus territorios. En asociación con organizaciones de la sociedad civil e instituciones públicas, estas comunidades participarán activamente en los procesos de toma de decisiones y diálogos públicos, contribuyendo con propuestas de políticas e iniciativas de incidencia que promuevan una gobernanza más resiliente, equitativa y ambientalmente sostenible en dos paisajes amazónicos del Perú.

Estos paisajes, el Parque Nacional del Manu y la Reserva Comunal Amarakaeri en el sureste, junto con la Reserva Nacional Allpahuayo Mishana y el Área de Conservación Regional Alto Nanay en el noreste, enfrentan amenazas crecientes como la minería y la tala ilegales, la expansión agrícola no regulada, los proyectos de infraestructura vial que carecen de salvaguardas ambientales y los impactos del cambio climático. Los defensores de los derechos indígenas y ambientales también enfrentan riesgos significativos.

En respuesta, el proyecto promoverá acciones para mejorar la resiliencia territorial a través de:

• Implementación de los Planes Directores,
• Fortalecimiento de las capacidades de gobernanza para la conservación,
• Aplicación de la jerarquía de mitigación para proyectos de infraestructura y energía,
• Promoción de economías indígenas sostenibles,
• Mejora del acceso a la justicia y a entornos seguros para los defensores ambientales y sociales,
• Y alineación de las dinámicas territoriales con los esfuerzos nacionales de incidencia, como debates sobre nuevas regulaciones o proyectos a gran escala.

La estrategia metodológica combina análisis territoriales participativos, desarrollo de propuestas colectivas y acciones de incidencia para influir en las decisiones públicas a nivel local y nacional.